


Es un ecosistema de formación técnica y humana centrado en el sector de la hospitalidad, los vinos y la coctelería. Creado por la Fundación Flor de la Esperanza en alianza con la Universidad Fermín Toro, Fundación DUSA, Felicetta, Bodegas Pomar, Hotel Jitahara, Café Flor de Arauca y Gayon Restaurante, el programa transforma la realidad de jóvenes bachilleres (17-25 años) en situación de vulnerabilidad en el estado Lara.
Más que un curso técnico, es una plataforma de movilidad social que convierte el servicio en una profesión digna, dotando a los jóvenes de las herramientas necesarias para insertarse con éxito en el mercado laboral gastronómico y turístico.
Empoderar a la juventud vulnerable del estado Lara a través de una educación de excelencia en hospitalidad, fomentando el desarrollo de talentos que encuentren en el servicio una vía para la superación personal y la independencia económica.
Buscamos ser el puente que conecta el potencial de nuestros jóvenes con las oportunidades reales del sector productivo, promoviendo una cultura de trabajo basada en la ética y el compromiso social.
Ser el programa modelo en Venezuela para la profesionalización del servicio y la inclusión juvenil, reconocido por formar líderes íntegros que elevan los estándares de la industria turística nacional.
Aspiramos a consolidar una generación de relevo que, armada con educación y esperanza, lidere la transformación económica y social de sus comunidades bajo los principios del desarrollo sostenible.
Brindamos una formación integral y certificada que especializa a jóvenes en las áreas de Hospitalidad, Vinos y Coctelería, cubriendo desde la técnica de servicio de sala y etiqueta hasta el conocimiento experto en cata y coctelería responsable. A través de una malla curricular avalada académicamente, transformamos la falta de oportunidades en un perfil profesional competitivo
Fortaleciendo no solo las destrezas técnicas (hard skills), sino también las habilidades blandas, la educación financiera y la inteligencia emocional necesarias para que cada egresado pueda construir un proyecto de vida sólido y productivo.
Ejecutamos un modelo de aprendizaje dinámico y vivencial «aprender-haciendo», liderado por facilitadoras expertas en entornos reales que simulan las exigencias de la industria de servicios. Este proceso se potencia mediante una red de alianzas estratégicas entre la fundación, la academia (UFT) y el sector privado, lo que garantiza pasantías formativas y una conexión directa con el empleo.
Basamos nuestra metodología en el acompañamiento constante, donde el rigor técnico se combina con la formación en valores, asegurando que cada joven no solo aprenda un oficio, sino que recupere la confianza en su futuro.
El programa cumplió con el hito de otorgar certificados con el aval de la Universidad Fermín Toro, lo que eleva el perfil profesional de los egresados y les otorga una credencial competitiva para el mercado laboral nacional e internacional.
Se ejecutó con éxito un modelo de cooperación único entre la Fundación Flor de la Esperanza, la academia (UFT) y el sector privado (Fundación DUSA, Bodegas Pomar, Felicetta, Hotel Jirahara, Café Flor de Arauca, Gayón Restairante), demostrando que la unión de estos tres sectores es la clave para generar oportunidades reales de empleo y desarrollo.
Se logró la exitosa formación y graduación de 22 jóvenes larenses, quienes demostraron una resiliencia admirable al completar el programa de una base inicial de más de 30 inscritos, reafirmando el compromiso de la juventud con su superación personal.
Las niñas de nuestro programa reconocen y comprenden ideas y nociones abstractas, identifican elementos vinculados con el lenguaje literario, científico, tecnológico, estético y corporal.
En 2019, tres (03) niñas ganaron medalla de oro, plata y bronce respectivamente en un concurso internacional auspiciado por la embajada de Japón.
Durante el año escolar 2021-2022, las niñas y jóvenes participantes en el Programa Flor de la Esperanza implementaron campañas de prevención en la comunidad escolar y en general sobre temas como el embarazo adolescente, el abuso infantil y la violencia en general.
En el 2024, seis (06) estudiantes del Programa se graduaron de bachiller representado en muchos casos las primeras bachilleres de la familia.