Más de 18.000 kilómetros recorridos y 25.000 insumos entregados son el reflejo de un país que se unió para apoyar a las comunidades afectadas.
A casi cuatro semanas de haber iniciado el despliegue de emergencia tras los terremotos, en la Fundación Flor de la Esperanza queremos detenernos un momento para dimensionar lo que el esfuerzo colectivo ha hecho posible en tiempo récord. Detrás de cada dato hay una logística compleja y un equipo humano que asumió el compromiso de no dejar sola a ninguna familia afectada.
Durante estos 24 días consecutivos, la movilidad ha sido un factor clave. Con 10 vehículos activos las 24 horas del día, los 7 días de la semana, se han recorrido más de 17.000 kilómetros para transportar y entregar ayuda humanitaria. Este engranaje logístico ha sido posible gracias al trabajo de más de 100 voluntarios que se han mantenido activos en todas las fases del proceso, desde la recepción y clasificación en los centros de acopio hasta la carga, traslado y distribución directa de las donaciones en las comunidades.
El resultado de esta movilización se traduce en un impacto real en el terreno, sumando más de 25.000 artículos e insumos de ayuda humanitaria entregados a las familias. Entre el material distribuido, la prioridad médica se atendió con la entrega de más de 10.000 insumos médicos y medicamentos, acompañados de un esfuerzo de alimentación e hidratación que permitió canalizar más de 3.500 presentaciones de alimentos y más de 1.500 litros de agua.
El acompañamiento integral también incluyó la entrega de más de 1.000 artículos de higiene personal y más de 240 insumos para dormir, entre colchones, colchonetas y almohadas, facilitando un descanso digno a quienes se encuentran en los refugios.









Asimismo, con el objetivo de apoyar a los vecinos en las labores de recuperación de sus espacios y remoción de escombros, se distribuyeron más de 300 herramientas e implementos de protección.
Es importante destacar que estas cifras representan una estimación conservadora de la labor realizada. Construido a partir de un inventario de 31.679 artículos recibidos en total, el registro refleja el flujo constante de los centros de acopio, asumiendo que durante los días más críticos de la emergencia la prioridad absoluta del equipo fue entregar el apoyo de manera inmediata directamente a las manos de los afectados. Cada kilómetro recorrido y cada insumo entregado es una muestra de confianza hacia el equipo de la Fundación Flor de la Esperanza y un recordatorio de que, trabajando juntos, la ayuda siempre llega a su destino.