El pasado 20 de febrero iniciaron las jornadas del programa Campo Esperanza en la comunidad de La Pastora, municipio Torres del estado Lara. La iniciativa comenzó como una experiencia piloto en el Liceo Creación V, donde participan más de 85 jóvenes y miembros de la comunidad en un proceso de formación que se desarrollará durante los próximos doce meses.
La Fundación Flor de la Esperanza actúa como ente articulador del proyecto, mientras que la Universidad Centro Occidental Lisandro Alvarado (UCLA) lidera el componente académico y la certificación de la formación. Asimismo, empresas del sector agrícola y agroindustrial como Central La Pastora y Agrícola Bastian participan facilitando espacios de prácticas, asistencia técnica y oportunidades de inserción laboral.





La iniciativa responde a una necesidad clara: el campo requiere relevo generacional, mano de obra calificada y mayor incorporación de conocimiento y tecnología. A través de este programa se busca que los participantes puedan construir oportunidades en su propio territorio.



La primera sesión estuvo marcada por un ambiente de entusiasmo y compromiso. Más que presentar un programa educativo, Campo Esperanza se plantea como una ruta de formación y desarrollo para personas que creen en el potencial agropecuario de la región.
Durante esta primera jornada se plantearon tres grandes objetivos: ofrecer formación técnica certificada, fortalecer la conexión directa con el sector productivo y brindar herramientas reales para mejorar la producción y el empleo rural.
El inicio de Campo Esperanza marca el primer paso de una iniciativa que busca sembrar conocimiento y abrir nuevas oportunidades para las comunidades rurales. Este es apenas el comienzo de una cosecha de éxitos.